«Necesito fotos para la empresa» es, para mí, el punto de partida de casi todas las conversaciones que empiezan con un cliente corporativo. Y está bien que sea así de abierto, porque «fotografía corporativa» en realidad son varias cosas distintas. Antes de pedir presupuesto, ayuda saber cuál es la que necesitas.
En este post:
- ¿Qué es exactamente la fotografía corporativa?
- Retratos y fotos de equipo
- Fotografía de eventos corporativos
- Fotografía de producto y espacios
- ¿Cuál necesita mi empresa?
- Para qué sirven estas fotos: web, LinkedIn, prensa
- Qué preparar antes de la sesión
- Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente la fotografía corporativa?
Es cualquier fotografía profesional pensada para representar a una empresa: no vende un producto directamente, vende confianza. Trabajo sobre todo con clínicas, despachos de abogados y empresas que necesitan cubrir desde el día a día (equipo, instalaciones) hasta grandes eventos, presentaciones, ferias y congresos. Una buena foto corporativa dice «esto es serio, esto es real» antes de que nadie lea una sola palabra de la web.

Retratos y fotos de equipo
Aquí entran los headshots individuales y las fotos de equipo en grupo, además de las instalaciones: la sala de espera, el despacho, la consulta. En sectores como el legal o el sanitario, estas fotos suelen ser lo primero que ve un cliente potencial antes de decidirse a llamar, así que la naturalidad importa tanto como la seriedad.
Headshots individuales
El retrato corporativo individual es el que más se usa: para LinkedIn, la web del despacho o de la clínica, el directorio del equipo. Busco un fondo limpio y una expresión natural, nada de sonrisas forzadas ni poses de catálogo. Es la foto que la gente ve antes de decidir si te llama, así que tiene que transmitir confianza en dos segundos.

Fotos de equipo en grupo
La foto de equipo suele hacerse el mismo día que los headshots individuales, así aprovechamos la luz montada y el tiempo de todos. Funciona bien tanto en el propio espacio de trabajo como en una zona común, y es de las imágenes que más se reutilizan después: web, memoria anual, redes sociales.

Fotografía de eventos corporativos
Presentaciones, ferias y congresos, incluyendo eventos grandes e importantes donde hay mucho pasando a la vez y poco margen de error. Aquí no dirijo nada, documento lo que pasa mientras pasa, similar a como trabajo en las bodas. El objetivo es que, viendo las fotos después, cualquiera que no estuviera allí entienda qué pasó y la escala del evento.


Fotografía de producto y espacios
Producto en estudio, packaging, o las propias instalaciones de la empresa (oficina, tienda, showroom). Aquí sí hay más control de la escena: luz montada, composición pensada, varias tomas del mismo objeto hasta dar con la que mejor cuenta lo que ese producto o espacio representa.

Esto incluye también fotografiar la propia oficina, tienda o showroom cuando el objetivo es mostrar el espacio de trabajo, no solo el producto.

¿Cuál necesita mi empresa?
Depende del sector y del momento. Clínicas y despachos suelen necesitar sobre todo retratos del equipo e instalaciones, algo que conviene renovar cada cierto tiempo. Si tienes un evento, presentación, feria o congreso a la vista, ahí entra la cobertura de evento. Muchas empresas con las que trabajo acaban necesitando ambas cosas a lo largo del año, no una sola vez.

Para qué sirven estas fotos: web, LinkedIn, prensa
Antes de la sesión conviene tener claro dónde van a usarse las fotos, porque cambia el formato de entrega. Para la web y para imprenta necesito resolución alta; para LinkedIn y redes sociales, el encuadre y el corte cambian, ya que las fotos verticales o cuadradas funcionan mejor en móvil. Si es para prensa o una nota de prensa, suelo entregar también una versión en blanco y negro.
Dímelo antes de la sesión y lo tengo en cuenta al encuadrar: no es lo mismo una foto pensada para ocupar toda la pantalla de un evento que un headshot cuadrado para el avatar de LinkedIn.

Qué preparar antes de la sesión
Para retratos: ropa sin estampados muy cargados (igual que en las fotos de familia, «pelean» en cámara) y, si es en la oficina, avisar con tiempo para tener el espacio despejado. Para eventos: pasarme el programa o guión del día con antelación me ayuda a no perderme los momentos clave. Para producto: cuanto más cuidado esté el propio producto o packaging antes de la sesión, menos retoque hace falta después.
Cada empresa necesita algo distinto, así que lo mejor es que me cuentes qué tienes en mente (para qué son las fotos, cuándo las necesitas) y hablamos de cómo lo montamos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura una sesión corporativa?
Depende de cuántas personas y espacios haya que cubrir. Para un headshot individual puede ser cuestión de minutos; para un equipo completo con varias instalaciones, mejor reservar la mañana o la tarde entera. Lo hablamos antes según lo que necesites.
¿Trabajáis fines de semana para eventos?
Sí, sin problema. Cubro presentaciones, ferias y congresos cualquier día de la semana, igual que hago con las bodas.
¿Cuántas fotos se entregan?
Depende del tipo de sesión: no es lo mismo un headshot que la cobertura completa de un congreso de varias horas. Te doy una horquilla orientativa antes de reservar, según el caso.
¿Puedo pedir solo retratos, sin cobertura de evento?
Claro. Muchas empresas empiezan solo con los headshots del equipo y más adelante añaden cobertura de eventos o producto. Cada servicio se puede contratar por separado.
¿Trabajáis fuera de Madrid?
Sí, puedo desplazarme si el proyecto lo requiere. Cuéntame dónde es y lo organizamos.
Si quieres ver más, aquí tienes toda la info sobre mi fotografía corporativa en Madrid.
